Pasta de Sésamo. Tahini

Una cucharada de sésamo aporta la misma cantidad de calcio que un vaso de leche, pero si no quieres que el sésamo salga del cuerpo igual que entra no olvides molerlo.

Hoy os traigo cómo lo preparo y una de mis formas preferidas de comerlo.

La primera vez que lo preparé no me gustó mucho por su sabor algo amargo sinceramente, pero sabiendo que el gusto necesita varios intentos para aceptar ciertos sabores (como os digo en los talleres) y que a mí la leche me va poco le volví a dar otra oportunidad.

Es muy fácil de elaborar, puesto que solo necesita moler el sésamo y una vez ya en el tarro lo cubro con aceite. Yo no le pongo sal porque las peques comen, se la añado luego si me apetece.

Si queréis que os quede más polvo tenéis que moler menos, si queréis más pasta, un poco másd e tiempo.

Os recomiendo que el procesador donde lo hagáis sea pontente, no os pase como a mí que fundí el triturador de mi suegra.

¿Cómo podéis tomarlo? de muchísimas formas, yo soy adicta. No se cómo se me ocurrió que en una tostada con plátano podría estar bueno. ¡Qué descubrimiento! A todos esos que estáis poniendo ahora cara rara os lo recomiendo.

Pan del bueno + nuestra pasta de sésamo + un chorrito de aceite + un poquito de sal (es el puntazo) + plátano laminado.

Pero también hay muchas otras formas: Tostadas, untadas en las verduras para las que hacéis BLW, cremas, salsas, hummus…

Os ánimo que os lo hagáis en casa, os costará mucho menos de la mitad que cuesta el tahini en tienda y cubierto de aceite aguanta bastante en la nevera. Tendréis un procesado casero con dos ingredientes apto para todas las edades en lo que cuesta abrir un bote.

Ya me contaréis que os parece.

2019-01-16T23:52:38+00:00