Educación nutricional desde la escuela ¿Qué mensaje se está enviando?

Ahora que tengo un ratito de silencio quería reflexionar sobre las fotos que colgué a principio de año.

A final de diciembre me enviaron unas fotos del menú de Navidad del último día de un cole de un colegio de mi ciudad. Pizza de primero, salchichas Frankfurt con kétchup de segundo de postre Brownie. Para beber Coca cola Zero, Fanta naranja y alguna jarra de agua. Repasando las fotos en alguna bandeja, contadas con los dedos de las manos, ví algún plátano. Me pregunto ¿Qué personal cualificado pensó que esto era una buena idea?

Quizá haya personas que les parezca un menú adecuado para un día festivo, pero señores, no hay por dónde cogerlo. ¿Es esta la educación que queremos dar a nuestros hijos? ¿Qué es lo que estamos enseñando con esta elección?

Soy de las que piensa que la educación empieza en casa y somos los padres los responsables, entre muchísimas cosas, de que nuestros hijos adquieran hábitos de vida saludables. Después de casa es el colegio donde sigue esta gran tarea y no creo que se deban tomar las cosas a la ligera.

En estos tiempos, en los que estamos bombardeados de anuncios de comida basura, los ultraprocesados inundan nuestra alimentación y donde encontramos cumpleaños en los que la oferta gastronómica es tan mala que no hay nada que se pueda comer que sea aceptable nutricionalmente, cuesta muchísimo apostar por una alimentación saludable y de ir rompiendo mitos muy instaurados.

Una apuesta por este menú envía un mensaje que nada nos ayuda a los padres que apostamos por una correcta alimentación.

En un día festivo deberíamos apostar por productos de mejor calidad. No creo que asociar fiesta y felicidad con comida basura, refrescos y chocolate de dudosa calidad ayude a los más pequeños en su vida. Ese mensaje cala hondo y es algo que tenemos que romper.

Estamos en un porcentaje que no paran de crecer de sobrepeso infantil y  más del 50% en adultos, unos índices que nos deberían hacer tomar decisiones a nivel global. Señores desde los colegios se puede trabajar y mucho para mejorar esto. No digo que no pongan nunca pizza en el menú, creo que es una opción de consumo ocasional si se acompaña de verduras, ensalada, fruta. Las salchichas Frankfurt sí que deberían estar prohibidas en cualquier menú escolar.

Una mención especial creo que se merecen esas botellas de Coca cola y Fanta de 1,5 litros que había distribuidas por todas las mesas. Me parece vergonzoso. Lo que me llama la atención es que ningún padre haya hecho ningún comentario al respecto. Pocos no me gusta vi en su página en redes sociales. Si a mi hija de 4 años le dan Fanta o Coca cola en el colegio, bebida que ya he procurado yo que no beba por insana, por cantidad desproporcionada de azúcar o edulcorantes artificiales me cogería un cabreo importante. Y allí se podía ver todas las botellas repartidas en las mesas, diciendo bebe y si quieres más repite que hoy es festivo. ¿Ustedes creen que un niño entre Fanta, Coca cola y agua va a elegir el agua? Y más cuando todos sus compañeros tienen refrescos, estamos hablando de niños, por favor un respeto. Esta opción NUNCA y repito NUNCA debería ser ofrecida por un centro educativo.

Y con el postre ya no sé que decir, ya paso de la indignación a la tristeza, un brownie que como no es suficiente acompañamos con un muñeco de chocolate por si no se ha superado la ingesta de los 20gr de azúcar que recomienda la OMS en niños.

Una brocheta de frutas, con un poco de cacao por encima, que hasta pueden hacer los propios niños podría ser una gran opción, eliminado mucho azúcar añadido, grasas de poca calidad y aportando vitaminas, fibra…

Asociemos festivos a comida de calidad. Es una enseñanza para toda la vida.

¿Qué pensarías si como adulto te pusieran ese menú en la comida de Navidad de empresa? ¿Elegirías este menú en una comida  de celebración con tus amigos? ¿Y en la cena de Navidad familiar?

 

 

 

2019-04-07T22:56:50+00:00