Congelados en el frigorífico

Para mí el congelador es el aliado que me facilita el día a día. Soy de cocinar en casa, consumo pocos ultrapocesados, pero en esta vida es muy difícil tener la disposición de tiempo suficiente para estar en la cocina dos veces al día, absolutamente todos los día. Hasta a mí, que me gusta cocinar me parece tedioso.

Por ello hago uso muy a menudo del congelador, menos la patata lo congelo casi todo. Muchas cosas quedan igual, dudo mucho que alguien pueda notar la diferencia de sabor de carnes en salsa, salsa solas, legumbres, cremas o purés… Hay otras que se nota más la diferencia, sobre todo en cuanto a textura, pero si pongo en una balanza esa diferencia del producto descongelado y el tiempo que me ahorrado en no tener que pensar, comprar ingredientes y cocinar y limpiar la cocina, ese cambio de textura me importa más bien poco.

Tengo un fondo de congelador en el que procuro tener siempre: caldo de carne y caldo de pescado, varios tipos de salsa, de almendras, de naranja, pesto, tarros con mermelada que suelo hacer (la congelo porque suelo poner muy poco azúcar y me permite disponer de cierta fruta como las fresas durante todo el año) varios botes de tomate frito casero. Siempre tengo hamburguesas congeladas que me salvan los viernes por la noche y también algunos tuper con carrillera, goulash o pollo salsa listo para añadir arroz, cuscús, patatas y verduras y tener un plato completo. También suelo tener preparados para un arroz rápido de pescado, de esos que yo llamo arroz 7 minutos. El pescado lo suelo congelar sin cocinar ya que solo necesita pasar por la plancha, horno para estar bueno, y si ese día me apetece algo especial le añado una salsa que le dé el punto. Todo esto os lo iré enseñando poco a poco.

Después de muchos años cocinando y comiendo de tuper, he aprendido que hay ciertos truquitos que mejoran sustancialmente esas comidas descongeladas.

Antes congelaba las salsas para la pasta por separado boloñesa, tomate con atún… ahora si un día la preparo y me sobra no tengo reparo en congelar la pasta con la salsa y si como en casa se que para que mejore la textura hay que calentarla en sartén con un chorrito de aceite. Generalmente la comida que voy a meter en el congelador la saco un poco antes del fuego, dejándola un poco más dura, así consigo que no se pase demasiado.

El arroz también se puede congelar, hay que buscar uno que quede entero, y añadirle un poco más de aceite de lo normal, como en la pasta cocinaremos un poco menos y para preparar después de descongelar la mejor opción es la sartén.

Si varía la textura de un puré, o separa el agua, solo hay que volver a triturar.

Y ahora a lo que venía con todo este escrito. Cuando congeléis hacerlo en distintos formatos. Yo os he puesto como tengo en este momento las lentejas en mi congelador.

  • Formato grande, para cuando vamos a comer todos en casa (tupper de cristal)
  • Formato Individual, por si alguna vez alguien necesita comer fuera o ese día come solo
  • Formato Mini, para las peques ya sea comida o cena, para acompañar un plato o para añadir a una ensalada.
  • Y por último envaso al vacío. Esta es para ocasiones especiales que nos vamos en autocaravana o de viaje y lo que menos me apetece es estar cocinando en esos momentos. Con familia numerosa no podemos comer todos los días de restaurante. Este formato permite tener mucha comida en poco espacio que es el inconveniente del congelador de la autocaravana y luego solo tengo que calentarlo al baño maría, ni siquiera se manchan las ollas. No lo utilizo para toda la comida de casa ya que me parece un despropósito el plástico gastado, pero para estas ocasiones de vacaciones me viene genial. El último viaje que hicimos me lleve la comida así y comimos de lujo, entre la gastronomía típica local y lo que comíamos en la casa rodante, no echamos nada de menos nuestra cocina.

Para descongelar, la mejor forma es meter en la nevera la noche anterior.

Espero que os de alguna idea para organizar vuestro congelador y sacarle el partido que se merece.

2019-01-23T19:34:07+00:00