Ambiente Seguro en Casa

Muchos de vosotros estáis preocupados por la cantidad de productos poco saludables que rodean a vuestros hijos y os parece muy difícil poder proporcionarles una dieta saludable.

Siempre existirán unos padres en el parque o unos familiares que les ofrezcan chucherías, galletas, bollería industrial y que además, si no la aceptas te mirarán por encima del hombro, dejándoos con un niño pequeño enfadado que evidentemente no entiende porque no se puede tomar esa bolsa de gusanitos. También lidiaréis con los almuerzos más apetitosos de los compañeros de clase, a base de bollería industrial, galletas, bricks de zumos y leches chocolateadas. Menús escolares en los que se entregan sobrecitos de kétchup y que hay demasiados postres lácteos. Y no hablamos de los cumpleaños, tema que ya tratado en otras ocasiones.

Sí, lo reconozco, las cosas no nos las ponen fáciles.

Uno de los puntos más importantes para la buena educación nutricional, tanto para pequeños, como para adultos que queréis mejorar vuestra alimentación, es el ambiente seguro en casa. Esto significa que todas las opciones que tenemos dentro de nuestro hogar deben ser saludables. No debemos tener galletas, chocolates de mala calidad, ultraprocesados, snacks, patatas de chips, bollería industrial, cereales azucarados, yogures edulcorados, zumos envasados, embutidos…ya os podéis hacer una idea a lo que me refiero. No olvidemos que, en nuestra casa, desayunan y cenan y de nuestra casa salen los almuerzos y las meriendas.

Si una persona siente hambre en una casa con un ambiente seguro, su única opción será algo saludable, frutas, verduras, frutos secos, materias primas de calidad para elaborar lo que le apetezca. De esta forma los pequeños seleccionarán opciones siempre buenas. Esto día tras día, mes a mes, hace que la opción saludable sea la normalidad, lo primero que aparezca en la cabeza en un peque con hambre. ¿Os dais cuenta de la importancia que tiene?

Lo ideal es llegar al punto que cuando vuestros hijos os pidan algo porque tengan hambre podáis decir “Coge lo que quieras”, sin ningún temor.

Si llegamos a este punto, las opciones de comer productos poco saludables disminuyen significativamente. Cuantos más seamos llevando productos saludables al colegio y a los parques más fácil serán las cosas.

Y ya con los agentes externos, familiares, vecinos, otros padres… tenemos que ir poco a poco lidiando, enseñando a nuestros hijos a decir sí y a decir no y algo muy muy importante es enseñar a comer sin culpa ni ansiedad. Porque no debemos olvidar que no podemos meterlos en una burbuja, las prohibiciones hacen las cosas más atractivas. Lo importante es enseñar en que momentos especiales se pueden tomar las cosas y cuando lo hagamos disfrutarlas.

2019-04-24T16:41:34+00:00